Brindar valor al cliente: La suma total de nuestros esfuerzos se prueba a la hora del encuentro con nuestros clientes. Por eso, queremos reforzar constantemente nuestra relación con el cliente actual y con el futuro. Para eso, buscamos la excelencia: no sólo satisfacer lo que el cliente espera, sino sorprender con innovación. Proteger el Medio Ambiente: Nuestra conciencia de ser parte de un mundo que necesita cuidado es sólida. Constantemente invertimos y entrenamos para reducir el impacto de nuestras actividades en la biósfera. Administrar los recursos naturales: La inversión en el mejor manejo de la tierra, el agua, y la energía que usamos en nuestras operaciones es una prioridad de la empresa, tanto para reducir costos como para preservar estos tesoros para el futuro. Aportar al crecimiento del país: No sólo somos parte de Argentina, sino que hacemos nuestro aporte al perfeccionamiento de la productividad general del país, invirtiendo en tecnología, mejorando nuestros costos, creciendo, administrando con eficiencia nuestro capital activo y nuestras finanzas. Respetar a la gente: En Shell respetamos tanto la seguridad de las personas que utilizan nuestros productos o visitan nuestras instalaciones, como las diferencias personales y culturales. Beneficiar a la comunidad: En cada rincón del país donde está Shell, somos parte activa de la comunidad, contribuyendo al bienestar de aquellos para quienes trabajamos. Trabajar con los que se relacionan con nosotros: Escuchamos, atendemos, reconocemos necesidades y capacidades, respondemos y estamos acostumbrados a trabajar en equipo. Como una compañía no es una colección de instalaciones y equipos sino un grupo humano, estos principios se traducen en una práctica constante. Shell organiza constantemente cursos, seminarios y programas que traducen estos principios en ideas y actos concretos. Es una manera de alimentar nuestro capital más valioso, el capital humano.
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